Nuestra carta

Platos que se cocinan con alma

Aquí no se calienta comida, se cocina desde cero.
Cada plato sale con historia, con sabor y con un trozo de nosotros. Elige, pide y pasa a recogerlo.

El sabor auténtico empieza aquí

Cocina con identidad

Cocinamos con ingredientes locales, fuego real y ese tiempo que hoy casi nadie se toma. Cada categoría representa una forma de entender la comida: los desayunos de cuchara, la brasa bien hecha, las paellas que llevan humo y paciencia.
Fuego lento, arroz al punto
Paellas a la brasa
Paella de verduras
12,00 
Verduras de temporada salteadas al momento: calabacín, pimiento rojo, espárragos, alcachofas. El arroz se cocina con caldo vegetal casero, sin prisas y con mucha atención al punto.
Arroz negro
13,00 
Arroz cocido con tinta de sepia natural, caldo de pescado potente y ajo justo. La sepia se saltea hasta dorarse, antes de añadir el arroz, que va cogiendo ese tono negro profundo.
Paella de carne
13,00 
Pollo, conejo y costilla son los protagonistas de esta paella que sabe a casa. El sofrito lo preparamos como se debe: cebolla, tomate rallado y ajo, todo reducido con paciencia. Una de las más pedidas por quienes buscan sabor tradicional con cuerpo.
Productos
Desayunos con cuchara y carácter
Esmorzars de forquilla
Pies de ministro de la Tereseta
9,00 
Uno de los platos con más historia de la casa. Los pies se cuecen durante horas hasta que alcanzan una textura gelatinosa y untuosa. Luego los pasamos por un sofrito espeso, con tomate, cebolla, ajo y un fondo que huele a cocina de abuela.
Tortilla de butifarra negra
6,50 
Tortilla gruesa, jugosa, con trozos de butifarra negra local bien repartidos en su interior. El huevo se mezcla con la grasa suave del embutido y la cebolla caramelizada que usamos para equilibrar sabores.
Huevos con choricitos a la sidra
7,00 
Huevos de corral fritos al momento, con yema jugosa y clara dorada, acompañados de choricitos tiernos cocinados en sidra natural. El aroma del embutido caliente mezclado con el dulzor de la sidra crea una combinación potente pero equilibrada.
Brasa viva, sabor que perdura
Platos de brasa
Llonganissa amb mongetes
8,50 
Llonganissa cocinada entera a la brasa, servida con judías blancas salteadas en aceite y ajo. El embutido queda marcado por fuera y jugoso por dentro, soltando su grasa al ritmo del fuego.
Pollastre a la brasa
9,50 
Muslos de pollo de corral cocinados lentamente, abiertos y expuestos directamente a la brasa. El resultado es una carne jugosa por dentro, con piel crujiente y un aroma ahumado que abre el apetito.
Costilla de cerdo
10,00 
Costilla adobada con especias suaves, cocinada lentamente sobre la brasa hasta que se separa del hueso con facilidad. No usamos salsas artificiales ni barnices: solo fuego, paciencia y un aliño que realza sin ocultar.